Una dirección real que tu empresa puede usar como domicilio legal, con alguien detrás que
recibe tu correo, lo abre si tú lo autorizas, lo escanea y te lo manda el mismo día. No es
un buzón: es una oficina con personal, que es lo que la ley exige para que la dirección
sea válida.
En Arrecife habrá una oficina, habrá alguien, habrá un rótulo y habrá un registro de
correspondencia con la fecha y la hora de cada entrada. Si Hacienda viene a comprobar que
la dirección existe, que venga.
Tú trabajas desde donde estés. Lo que vive en Arrecife es el domicilio de la empresa: la
dirección que va al Registro, a Hacienda y a tus facturas, y todo el correo que llega a su
nombre. Y si un día necesitas una sala para reunirte con un cliente, la podrás reservar
por horas: tiene su precio en la tarifa.